domingo, 22 de enero de 2012

El silencio

Muchas veces nos despertamos con las ganas de comernos el mundo y
en otras ocasiones con la sensación de meternos en la cama otra vez.
El optimismo o el pesimismo forma parte del día a día y es posible
que tenga algo que ver con la desobediencia. Mentalmente la conciencia
juega malas pasadas ante un AMO/A y no se sabe como actuar. El sumiso
se siente patético y sin capacidad de reacción. ¿Cómo actuar ante un error
así? El silencio no siempre es bueno pero ayuda, en esos escasos segundos,
incluso minutos en que gobierna una paz sin sonido es otra forma de más
de pedir perdón. La reflexión no está garantizada pero el éxito es casi
seguro... ¿La dominación no ha sido suficiente? ¿Que parte de culpa tiene
cada uno/a? Más allá de la coherencia plural que pueda pensar cada uno/a,
el silencio puede hablar, puede excitar, incluso puede rogar, pero nunca
provocar...

2 comentarios:

  1. ¿De verdad el silencio no puede provocar? Hummmm...
    A mí me provoca, me provoca borrarlo; me provoca asaltarlo, forzarlo. Me provoca arrancar una palabra... ¿No es lo mismo? No sé...

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  2. Bueno, en realidad me refiero al silencio que existe después de un error, en este caso de una sumiso a su Amo. No obstante, en otros muchos casos claro que puede provocar... Saludos Vol Free.

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