lunes, 15 de octubre de 2012

Nochevieja


 Aquella nochevieja iva a ser una más, una monótona y típica reunión de amigo/as en cualquier
sitio. Con una humedad propia de la fecha en esta ciudad, nos trasladamos al bar de un
buen amigo. Entre alcohol, humo y gente alocada, comencé a observarla de arriba a abajo y de abajo arriba,
en ese sitio, en ese lugar, en ese preciso momento, me estaba dando cuenta de que a nuestro año de relación,
estaba enamorado perdidamente, la necesitaba una y otra vez conmigo, a mi lado, suena simple, pero
tambien en lo bueno y en lo malo. Llevaba puesto un vaquero ajustado y una camiseta debajo de un fuerte abrigo,
y una bufanda a rayas verdes blancas que apenas tapaban una boca deliciosa. Entre un Gin tonic y otro mi deseo
crecía como una polvora encendida que persigue su destino de explotar. Estaba preciosa y yo no podía dejar
de mirar, cual quinceañero atontado y drogado de alcohol, mucho alcohol. Abandonamos el local y nos sentamos
en la parte de atras del coche, mientras mis otros dos amigos hablaban sin sentido, uno conduciendo y el otro
de copiloto.
A modo de secreto, empezé a meter mi mano por debajo de su pantalón y su culo era como una montañas de
sensaciones encendidas, cuando llegúe a su coño, las bragas estaban mojadas y mi polla realmente, babeaba.
Entre suspiros meditados por el público de delante, metí los dedos y estaba inundaba de placer,
Estaba tan mojada que mi mano ya resbalaba con una facilidad pasmosa.
Aparcamos y nos dirigimos a un karaoke en un callejón playero para seguir con la fiesta. Más alcochol
y más deseo, que multiplicaban mis ganas de follarla en cualquier instante, en cualquier lugar. Me fuí
al baño y al oler mis dedos me toqué mi polla que está agresiva, con un solo sentido común...
Cuando salí estaba
sentada ingiriendo otro copa más y su culo se medio redondeba en la silla, captado por mis ojos
encendidos, deseaba darle unos azotes y destrozar el mundo en ese momento.... Tener una varita mágica
para detener esa hora casi amanecida y violarla si hiciese falta. Apenas de día, de camino a casa, su
embriaguez y mi mareo tardaban horas en cruzar calles y más calles, en mi minímo enfado porque no llegaba
el momento. En una de esas calles, a la izquierda de nuestra escasa visibilidad había un callejón pequeño
y peatonal que sirvió para arrimarnos a la pared y besarnos, quizás muy apasionadamente, mi lengua recorría
toda su boca y su saliba estaba espesa de emoción.
Justo al entrar en casa, a medio metro de la puerta, sin esperar más, le bajé los pantalones y empezé
a follarla con una terrible ansiedad, ella estaba realmente excitaba y yo miraba el balanzeo de su culo
contra mi polla, eso me ponía más, mucho más... Me pidió permiso para correrse el cual denegado al instante,
quería que explotara conmigo, cuando, transcurridos apenas 2 o 3 minutos de esa negación, noté que
yo no podía más y le dije... "Correte puta"... Empezaron sus piernas a temblar como un terromoto mientras
yo la llenaba como un semén que pareciá no acabar nunca... Bajamos a otro bar, esta vez a desayunar...

6 comentarios:

  1. MENUDA NOCHEVIEJA MAS COMPLETITA,,, Y YA QUEDA MENOS PARA LA PROXIMA...
    SALUDOS AMOWHOR!!!

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    Respuestas
    1. Está ahí al lado, el tiempo vuela! Saludos LORD.

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  2. ¿Tienes planes para esa Nochevieja? jejeje

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  3. Buen fin de fiestas, pero lo del desayuno, mucho mejor!!!

    Un abrazo.

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