jueves, 10 de enero de 2013

Mi amigo Rafa



Rafa siempre ha sido el niño perfecto, en nuestra juventud ochentera,
cuando saliamos de un país en blanco y negro, él era el que siempre
destacaba en el colegio por sus sobresalientes, el que no fumaba ni bebía,
siempre bien peinado y solía vestir de lo más pijo posible,
normalmente, con un pantalón de pinza, una camisa de cuadros y un jersey
que apoyaba en sus hombros y ataba en el pecho,
lo cual provocaba más de una risa entre "oseaaaa" y "oseaaaa".
Me encontré casualmente con Rafa en una Avenida al sur de la ciudad,
después de más siete años sin saber nada de el, la verdad es que no había
ningún motivo en especial por el que nos habíamos distanciado.

- Y donde ibas Rafa, dime...
- Me dirigía a hacer unas compras para mi mujer, puesto que el viernes es
  su cumpleaños, vente conmigo y cuando acabe, nos tomamos una caña.
- Ok.
Durante el trayecto, me habló que en el trabajo le iba muy bien,
a pesar de alguna discusión que otra con sus padres, no tenía queja,
(negocio familiar), continuó diciéndome que se había casado con una mujer maravillosa
a la que adoraba y que tenían una relación practicamente perfecta.
Entramos en una ferretería y se dispuso a mirar cadenas, ciertamente se compró unas pesadas,
y al salir, nos metimos en un bar.

- Bueno cuéntame y tu vida... ¿Que ha sido de aquel melenas que ahora apenas tiene pelo? Jajaja.
Me dediqué a contarle con detalle mis idas y venidas en estos últimos siete años,
y la verdad le emocionaba, me prestaba atención con aires de entusiasmo.
Hubo algo que me extrañó y me rondaba en la cabeza mientras él hablaba,
estábamos tomando esas cañas y sin embargo no hubo compras, ni regalos.
Seguíamos animadamente la conversación y la verdad, yo seguía en mis trece,
hasta que con la disculpa del tiempo, accedí a preguntarle.

- Oye Rafa llevamos aquí dos o tres horas, van a cerrar todo y no has comprado
  el regalo para tu mujer...
Se reía misteriosamente mientras llamaba al camarero chasqueando los dedos...

- Camarero! Pon dos cañas más!
- Abrió la bolsa de la ferretería que colgaba del taburete y me dijo...
- Dime ¿Qué ves aquí?
- Una cadena larga, candados y mosquetones.
- ¿Entonces porqué me dices que no he comprado el regalo a mi mujer?
- Lo primero que me vino a la mente, fué que tenían un perro, y debería ser grande...
- Rafa, ¿Esas cadenas son para tu mujer? ¿Teneis un perro grande?
- Noooo hombre, medio grito entre carcajadas.
Se acercó a mi oído y me susurró....
- Bueno si, he de confesarte amigo mio, que yo si tengo una perra, ella es mi perra,
mi mujer es mi perra.
La verdad me quedé sorprendido, y tuve 3 minutos escasos mientras el se fué al servicio
para pensar que, o me estaba gastando una broma o practicaban algún juego sexual.
Yo me inclinaba más por lo primero, no me pegaba para su aspecto de calculin retrogrado
que tratase a su mujer como una perra y mucho menos que la atara con cadenas.
- ¿Sorprendido?
- Pues hombre Rafa, me tienes en vilo, no se si te estas quedando conmigo,
tu siempre has sido muy bromista.
Volvió a acercarse a mi bajando el tono de voz y me dijo...
- ¿Sabes lo que es el Bdsm?
- Pues no la verdad.
No tenía ni idea de lo que me estaba hablando, ¿Una marca de yogures tal vez?
Me quedé pensativo, avergonzado, me cogió del brazo y me dijo...
- Mira, cuantos años hace que nos conocemos, ¿30? ¿32? Si me permites,
y te apetece, el viernes te vienes a casa y en directo, VIVES una sesión de bdsm.
- Pero si no se lo que es! Le dije entre sollozos.
- Tu tranquilo hombre, no te va a pasar nada, sólo vas a disfrutar, te lo prometo.
Cambió radicalmente de tema y por mucho que  me hablara yo no dejaba de pensar
en que coño era eso del bdsm. Nos despedimos no sin antes, anotarnos el numero de tlf,
le dije que le llamaría el jueves.
Llegué a casa rompiéndome la cabeza con eso del bdsm y sin quitarme la chaqueta,
me senté frente al pc directo a la wikipedia.
BDSM, leí atentamente todo. JODER!!!
Por una parte me había aclarado en que el era Amo y ella su sumisa o su esclava,
pero... ¿Qué papel iba a hacer un vainilla como yo?
En los dos días siguientes, me desgarraba la curiosidad por dentro y opte por llamarle.
- Rafa, mañana viernes voy, dime hora...
No soy un persona nerviosa para nada, pero reconozco que lo estaba,
a punto de subir a casa de Rafa, una mezcla de morbo, intranquilidad y
excitación me invadía por dentro...
- Hombre! has llegado, pasa, está mi mujer en la cocina.
Cuando entré me quede absorto, era una mujer alta, de cabello rubio,
con unos ojos pequeños y verdes, y una sonrisa que delatada una amplia
belleza existencial.
- Hola! rafa me hablado mucho de ti, ¿Te apetece tomar algo?
- Una cervecita está bien.
Ella miró a Rafa y casi con voz baja susurró...
- ¿Cerveza para todos, Rafa?
- Si, cerveza para los tres.
Nos acomodamos en el salón y efectivamente, mis investigaciones estaban en lo correcto,
me contaban que él era el Amo y ella era su sumisa, su mujer y su sumisa.
La charla era agradable y sin ningún tipo de tabú.
- ¿Te gustaría follártela?
- Pues hombre Rafa, tu mujer está muy muy buena, no te voy a engañar.
- ¿Serías capaz de follártela delante de mi? Es que una de las cosas
que más me gusta en esta vida, es ver a esta perra ser follada por otro/s.
- No creo que tenga ningún problema, dije casi riéndome...
- Muy bien, nena, vete a cambiarte, ya sabes...
Salió de la habitación y cuando entró en el salón llevaba un conjunto interior negro,
la braguita le quedaba perfecta y se le dibujaba una silueta digna de una diosa.
Tenía unas tetas grandes y poderosas. se arrodilló ante a él con la cabeza agachada.
- Espera, que ahora mi perra me la va a poner dura en un minuto, verás que rápido.
Bajó la bragueta y sacó la polla de rafa lentamente, empezó a chuparla muy muy despacio,
de menos a más, según se le iva poniendo dura a él, más rápido iba ella, la verdad es que
daba la impresión de que esto se había repetido en millones de ocasiones.
- ¿Quieres ver lo perra que es? ¿Quieres verlo?
Yo la verdad, tenía la polla bastante dura viendo como se la comía a él.
Ella estaba a 4 patas mientras el sentado en el sofá exclamó...
- Haz una cosa, sólo una, ponte detrás de ella, y con un dedo, sólo con dedo, tócale el coño.
Me puse detrás de ella con cierta timidez y le bajé las bragas, tenía un culo precioso,
se me hacía la boca agua, en esos momentos no deseaba otra cosa follar a esa mujer.
Con mi dedo tembloroso me acerqué a su coño y estaba totalmente empapado, lo cual me excitó más.
¿Como podía una mujer estar así, tan tan caliente y mojada con sólo chupar una polla en 5 o 10 minutos?
- ¿Ya has visto como está? ¿Has sentido como se pone esta perra con sólo chupar?
- Me senté al lado de él y no dije nada de nada, me limité a acariciarme por encima del pantalón
mientras ella proseguía chupando ya con una maestría increíble.
- Ya está bien nena, ahora vámonos a la habitación que te voy a dar tus regalos.
Nos fuimos a la habitación y ella se puso en la cama boca abajó como él la ordenó.
- Espera, quédate ahí de pie, que voy a inmovilizar a esta zorra para que no se pueda mover.
La encadenó de tal forma que podía moverse poco, muy poco. Con las manos extendidas a
cada parte del cabecero y las piernas abiertas.
- ¿Quieres follarte a esta perra? Estoy seguro de que lo está deseando.
¿Lo estas deseando perra?
-Si, Amo, aparcó ella con voz de excitada.
- Pues ya sabes lo que tienes que hacer!!! Fóllate a esta zorra que lo está deseando.
Me dijo eso, como si de una orden se tratase, casi gritando, me quedé un momento paralizado,
tenía un sabor agridulce, por lado no había gustado nada el tono de mandato y por otro,
la idea de que ya llegaba la hora me meter mi polla en ese coño babeante me gustaba, me gustaba mucho.
- Fóllate el coño, el culo es sólo mio... ¿Entiendes?
Otra vez casi gritando, no me gustó nada y el se había dado cuenta, pensé,
Mientras el se puso en una esquina de la habitación, me tumbé sobre ella, saqué mi polla
y se la fuí metiendo poco a poco, con mucha facilidad, estaba muy resbaladiza y eso
facilitaba que mi polla entrase como una cohete, comenzó a gemir en voz baja mientras le miraba a el...
- ¿Te gusta zorra? ¿Te gusta la polla de amigo?
Ella no decía nada y apenas se limitaba a gemir cada vez más fuerte.
Se sentó Rafa en una esquina de la cama y apoyando su mano sobre mi homre me dijo...
- Vaya, vaya, no sabía yo que tenías una polla así de tremenda, es justo lo que necesitaba esta zorra.
Yo le escuchaba y no le escuchaba, me interesaba más ese delicioso coño que me estaba follando.
Noté que me acariciaban los huevos y décimas de segundos supuse que era él, puesto que a ella
la tenía delante mía atada y bien atada. Mi primer impulsó fué sacar la polla de ahí y dar un salto,
pero no pude, sencillamente, no pude, el gusto era superior, la satisfacción podía más que la negación.
- Estos huevos están llenos ¿Eh? Seguro que quieres inundar a esta zorra con tu leche.
Yo estaba a mil, no era la primera vez que me acariciaban así mientras follaba pero nunca las manos
de un hombre. Me estaba poniendo cachondísimo.
Seguía tocándome y con la otra mano, con un dedo me acariciaba el culo, sentí unas ganas ganas horribles
de correrme...
- Para, para rafa, me corro!!!
- Vaya, vaya, este culito que seguro que es virgen siente placer cuando le acarician con un dedo.
Seguí follándola a ella mientras el ya con su lengua me lamía el culo de una manera obsesiva.
por un lado temía que me follase el culo, como el dijo, totalmente virgen,
pero por otra parte me estaba gustando tanto que pensé, buf, quiero más, quiero más.
Sentí el ruido de una cremallera y dijé para mi mismo, ya está, me folla.
Tuve que relentizar porque me corría otra vez, y cuando lentamente la estaba follando
con más atención a lo que pasaba detrás que a lo que tenía delante, noté su polla
que intentaba  acceder a mi culo que se reisitía. Poco a poco la fué metiendo y el
placer superaba al dolor, lo hacía muy bien, sabía perfectamente lo que estaba haciendo,
cuando ya me estaba follando un poco más rápido me corrí dentro del coño de ella.
- ¿Te estas corriendo? ¿Te estas corriendo? Muy bien, me decía, llénala de leche
que es lo que quiere esta zorra. Descargué todo dentro de ese coño tan dilatado,
y entre el placer que me daba correrme y el placer que estaba sintiendo por esa
polla follándome por detrás, nunca imaginé que mi amigo Rafa era Amo, un Amo experto...

14 comentarios:

  1. Historia muy sensual que ha logrado calentarme.
    Así que mi Dueña me ha ordenado que mañana me prepare.

    Un abrazo

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    1. Me alegro de que sirva para algo! Saludos efe.

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  2. Menuda experiencia, como bien dices en tu relato las apariencias engañan....Muy bueno.... Saludos

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    1. Si engañan... Y a veces hasta nos sorprendemos. Saludos isabel

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  3. Fue una experiencia gratificante, seguro no la olvidará

    Besos Amowhor

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  4. QUE HISTORIA,,, SE HAN DIVERTIDO DE LO LINDO.
    UN SALUDO AMOWHOR!!!

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    1. Al final se trata de eso amigo LORD.
      Saludos.

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  5. Resultará simple, pero no puedo decir otra cosa que la historieta me ha encantado. Muy directa y morbosa. Una experiencia inolvidable, de eso no hay duda jaja

    Un besito :)

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    1. Gracias Nana, me alegro que te haya gustado, según la iba escribiendo no le veía mucho sentido, al final así es como quedó.
      Besos.

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  6. Una historia de alto voltaje! ya lo creo.
    Estaba tan absorta -y excitada jajaja- leyéndote que por unos segundos he dudado de quién preferiría ser yo: si tú, Rafa o ella.
    Al final, sigo igual de excitada pero ya lo tengo claro jajajaja.
    Amowhor, eres grande!

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  7. ¿Alto voltaje? Entoces salen chispassss.
    ;-)

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