jueves, 13 de junio de 2013

Juego



Me fui a una agencia de viajes con el fin de sacar un billete
para un vuelo desconocido, donde me llevara el destino.
Concretamente escogí Tioman (Malasia)
Aterricé allí una tarde de Domingo de absoluto calor,
el hotel era pequeño, coqueto y con un ambiente familiar,
con una de esas piscinas de agua azul cielo, que con solo verla,
apetece zambullirse.
Cenando, me sirvió una joven morena, alta y delgada...

- ¿Eres Española?

- Si, soy de Valencia.

- Yo soy Madrid, he venido a pasar unos días y a desconectar.

Guiñándome un ojo y con una sonrisa de destreza y amabilidad concretó...

- Has venido al sitio perfecto.

De noche en la habitación, pensaba que tendría aproximadamente la misma edad
que yo, unos 35 años, me había cautivado su cuerpo, esbelto, perfecto,
digno de una Diosa.
Por la mañana, tumbado en la hamaca de una piscina me fijé que estaba entre el agua
sonriéndome, aquella fascinante sonrisa otra vez...
Me limité a gesticular disimuladamente, preciso de mi timidez, mirando al cielo,
alrededor del paisaje soleado que bañaba una libertad de sensación,
de cumplir un sueño por la absoluta tranquilidad que allí se respiraba.
Salió de la piscina y su eterno y mojado cuerpo se acercó a mi,
sonriendo de una manera, esta vez, pícara...

- ¿No tienes pensado salir del hotel?
- Aún estoy cansado del viaje de ayer, por cierto me llamo Rodrigo.
- Yo Lidia, hoy es mi día de descanso, normalmente no me quedo aquí,
pero no tengo ningún plan y con este día he decidido bañarme, ¿Tu no te bañas?
- Más tarde, quizás después de comer...

La conversación transcurría sobre sus 3 años de estancia allí y parecía una chica sencilla,
de trato exquisito...

- ¿Vas a invitarme a comer o debo hacerlo yo?

Me quedé perplejo cuando me dijo eso, mientras sonreía de una forma casi burlona...

- Te invito, te invito por supuesto.

A las 15 horas entré en el bar del hotel y allí estaba con tres amigas más,
con una camiseta de color rosa y ajustado tejano recortado a tijera limpia
a modo casi casi de bañador. Después de las respectivas presentaciones
nos fuimos a comer nosotros dos a las afueras del complejo hotelero y pasamos una tarde
muy agradable, llena de mojitos y demás bebidas dulces que yo apenas ya distinguía...

- Vámonos a un Pub que se está genial, allí me esperan mis amigas... ¿Te importa?

Dude un momento, no entendía muy bien, accedí...

- Claro, claro, vamos.

Su decisión de encontrarnos allí con sus amigas me extrañaba, habíamos tenido algún
acercamiento verbal durante la tarde, imaginé que todo era correcto, que todo era
como los dos esperábamos, dos personas adultas que se atraen en el lugar exacto
y en el momento perfecto...

Nos sentamos en una mesa a hablar y ella me iba traduciendo lo que sus amigas
me decían, mientras sonría esta vez, de una forma atrayente.
Otra vez la sonrisa, me atraía, me atraía mucho...

- Mis amigas dicen que como he podido encontrar a un chico tan tan guapo, jajaja.

Me levanté sonrojado a pedir otra copa más, sus tres amigas y ella
me hacían un gran chequeo visual. Cuando volví, Lidia se acercó bastante a mi
y rozándome la entrepierna con su rodilla me susurró al oído:

- Sabes, nos gustaría jugar contigo, ¿Aceptarías?

No sabía que decir, cuatro mujeres deseándome, era una mezcla de temor y satisfacción...

- ¿Que tipo de juego Lidia? Dije con voz temerosa...

- Ah! Eso es una regla del juego que ahora no podrás saber...



Nos fuimos a la playa y nos tumbamos con la poca luz que adornaba la luna, mientras ellas
me acariciaban, me mordían la oreja, de vez en cuando, por encima del pantalón
me pellizcaban la polla y notaban que la tenía durísima. Era una intriga lo que
podrían hacer conmigo...
Una de ellas me bajó el pantalón y empezó a chupármela, casi absorbiéndome, casi me hacía daño...
Me quitaron los playeros y con los cordones, me ataron las manos hacía atrás, el juego había comenzado.
Lidia se sentó encima de mi sonriendo y diciendo a la vez...

-Dejarme que sea yo la primera que me lo folle, estoy mojadísima.

Era cierto lo que decía, apoyaba su coño en mi pelvis y estaba desbordante de excitación.
Mientras sus amigas me lamían y despezaban todo mi cuerpo con sus lenguas, Lidia se metía
mi polla en su coño y empezó a cabalgar de una manera intermitente.
Una de ellas, se sentó encima de mi rostro y me restregaba todo su coño y su culo por mi cara,
me sentía preso, casi incomodo, atrapado en un Edén agridulce. Lidia cada vez me follaba
más rápido y me empezaba a incomodar, hasta que dije...

- Quiero correrme! Dejarme que me corra...

Justo al acabar de decir la frase, Lidia se levantó y se apartó, me miró
a los ojos sonriendo diabólicamente y respondió:

- Eso será si nosotras queremos, jajaja.


Me dieron la vuelta entre las cuatro y me tumbaron boca abajo, me dolía el roce
de la polla con la arena.

- Lidia, desatarme las manos que estoy empezando a sentirme muy incomodo.

Carcajeó como una loca...

- Jajajaja, no les voy a traducir a mis amigas la tontería que acabas de decir.

Boca abajo tumbado y con las manos atadas, noté que me metían un dedo en el culo,
un dolor enorme me estremeció...

- Eso no, por favor, eso no...

Una de ellas, se tumbó mirándome y enseñándome un dildo de los que se atan a la cintura,
carcajeaba sin poder parar de reír. Lidia me pisaba la espalda con uno de sus
pies mientras decía...

- Te vamos a follar como nunca te has follado, estoy segura, jajaja.

Mis lagrimas, ya de impotencia, se entorpecían con mi nublada de vista,
estaba muy nervioso, cada una de ellas me cogía por un pié y me abrían
las piernas, mientras Lidia me acercaba el dildo al culo.
El dolor fue terrible, aunque no lo hizo con fuerza pero si seguidamente.

- Me ha puesto muy cachonda follarte.

Susurraba Lidia mientras se ponía de pie, para que otra de ellas siguiera follándome.



Lidia se sentó en frente de mi, con las piernas abiertas para que le lamiera el coño,
y lo hice, aún llorando de rabia y sintiendo como me follaban, hice lo que me
ordenaba con sus gestos.

Me dieron de nuevo la vuelta y una a una se fueron sentando en mi boca, a pesar
de que me apretaban tan fuerte con sus coños y yo apenas hacía nada, se corrieron
encima de mi. Yo seguía empalmado y Lidia dijo:

- Vaya, nosotros nos hemos corrido y tu no...

Se sentó encima de mis rodillas y comenzó a chuparme a la polla de una manera acelerada.

- Cuando vayas a correrte quiero me avises antes, no voy a tragarme tu leche. ¿Lo tienes claro?

A la vez que terminaba de decir eso, ya quería correrme, en voz baja, susurré....

- Quiero correrme Lidia!

Apartó su boca de mi polla y con la mano abierta me dio una  fuerte
palmada en la polla que vi las estrellas...

- Ni se te ocurra correrte!

Sus amigas se vestían mientras observaban la situación y reían una y otra vez.

Yo seguía tumbado boca arriba, con las manos atadas aunque mi polla ya no estaba erecta, el dolor
de su palmada aún resonaba en mi cuerpo, Lidia también se vestía y sonreía de una forma infernal.
Cerré los ojos a modo de aguantar la tensión corporal unos diez segundos,
cuando los abrí, sus amigas ya caminaban y Lidia procedía a hacer lo mismo diciendo:

- Nunca juegues a un juego, sin saber cuales son las reglas....

12 comentarios:

  1. En los juegos, a veces se gana, a veces se pierde, ¿no?
    Como dicen en la tele, "me arriesgo, yo he venido a jugar".
    Muy buen relato.

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    1. Muy bien dicho Devastiel, a veces se gana y a veces se pierde...
      Saludos.

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  2. Y DEJARON AL POBRE ALLÍ ABANDONADO Y ATADO???? PERO QUE MALAS, JEJEJEJEJEJE...
    UN RELATO FORMIDABLE Y EXCITANTE.

    SALUDOS AMOWHOR!!!

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  3. Me llevaste tan profundo que la visión fue...devastadora
    es impresionante, el relato es excelente, siempre lo he pensado que redactas de una forma impresionante, pero el proceso, de miedo, y sí, se deben conocer las reglas del juego.

    Besos AmoWhor

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    1. Gracias Cielo, el miedo (aparente) es la salsa del relato, me alegra que te haya gustado.
      Besos.

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  4. Creo que me sirve el consejo de Lidia... Yo he jugado confiando, sin saber las reglas... Hasta que te das o te dan el gran golpe...
    -Nunca Juegues sin saber las reglas o atente a las consecuencias...

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  5. me he quedado a cuadros o_O
    la verdad es que los tíos a veces cuando ven a un par de tias se les nubla las entendederas... y si son 4....
    me ha dado pena el chaval, la verdad....

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  6. Por jugar a un juego sin saber las reglas, jeje.
    Saludos Juana.

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  7. Jo, pues vaya putadón, con perdón!
    Con todo lo que prometía y mira cómo acabaste.
    Y encima te dejaron maniatado, con lo cual no podrías usar el móvil y llamar a muchas de nosotras (a mí por ejemplo, jajajaja) que hubiésemos rematado la faena.
    Ains, pobrecito!

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  8. Quería darle un final así, un poco inesperado!
    Besos varios.

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