jueves, 31 de enero de 2013

Frases

               "No es que yo me derrita, es que tu estas aridendo"
                                        -Anónimo-

martes, 29 de enero de 2013

Portal


El novio acompaña a su novia al portal de casa después de una noche de fiesta. Cuando llegan a la entrada, él adoptando una posición ganadora apoya una mano en la pared y le dice:
-Mi amor, ¿por qué no me la chupas un ratito?
Ella le contesta:
-¿Aquí? ? tú estás loco!
-Anda, rapidito, que no pasa nada…
-No! puede bajar alguien de mi familia a tirar la basura o algún vecino reconocerme.
-Pero es un ratito nada más, a esta hora no viene nadie.
- Que no hombre, que si bajan a tirar la basura…
-Anda, si a tí te gusta, una chupadita nada más …
-No! que nos pueden pillar!!
-Anda, no seas así
-He dicho que no, que no y que no!
-Venga si, ahi agachada no te va a ver nadie, tonta.
-Es que no se…
En ese momento aparece la hermana, en camisón, medio dormida y despeinada, y le dice a su hermana:
-Dice papá que ya ha sacado la basura y que no va a bajar nadie porque ya ha pasado el camión. Que se la chupes de una vez o si no quieres tú que se la chupe yo. Si no quieres porque soy tu hermana dice que baja él o la mama para chuparsela, pero por favor… que quite la mano del puto timbre que son las 3 de la mañana!!!!!

domingo, 27 de enero de 2013

Frases

        "Tengo en la memoria la estructura de los labios incorrectos"

                                     "Quique González"

sábado, 26 de enero de 2013

Bdsm ¿Juego o forma de vida?


Bdsm, ¿Juego o forma de vida? En los años que llevo en el bdsm,
me he encontrado de todo. No sabría valorar exactamente si hay
más gente que se lo toma como un juego o como una forma de vida.
Desde mi punto de vista las dos son válidas al 100 %, siempre
que sea SEGURO Y CONSENSUADO. He leído en algún post que al ser
un juego carece de brillantez, de pureza, de naturalidad, el
saber que se va a acabar en un tiempo limitado. Y por otra parte
también he leído que una relación 24/7 carece de magia, de expresividad,
incluso de estímulo, por ser siempre o casi siempre lo mismo.
Todo esto me lleva a pensar en el camino de "sentir", de sentirse bien,
de sentirse a gusto, de disfrutar del momento,
sin importar que sea un juego o una forma de vida.

martes, 22 de enero de 2013

Fin de semana

Un sábado de Enero, exactamente el 22-11-2011 decidimos ir a pasar el fin
de semana fuera. Hacía un frío horrible, nos abrigamos bien y nos pusimos
en ruta puesto que eran unos 180 km de recorrido hasta llegar al destino.
Al poco tiempo de salir, una media hora, paramos a repostar y tomar café.

- ¿Vaya frío que hace no? Se nota que nos estamos adentrando en la montaña.
Le dije, mientras le miraba el vaquero ajustado que llevaba puesto, muy ajustado.
Mi mente inquieta empezó a elaborar imágenes indefinidas de su coño.
Seguimos la ruta y esta vez conducía yo. A pesar del frío propio de esta comunidad
y esta fecha, el sol mañanero comenzaba a resplandecer por encima de las colinas a modo de estorbo visual, mientras ibamos hablando, mi mano derecha estaba apoyada
en su pierna izquierda y cuando la conducción me lo permitía, la acercaba a su coño,
que se notaba incluso por encima del tejano, estar a una temperatura cálida.

- Amo, me está empezando a poner cachonda y vamos en coche...
Susurró mientras aspiraba el aire entre sus dientes a modo de placer.

Tienes razón, aunque vamos despacio y sin prisa, voy a dejarme de tonterías.
Yo seguía con la mano apoyada en su pierna e intentaba distraerme mirando a las
líneas discontinuas de la carretera que no se acababan nunca, pero el pensamiento
volvía al lugar de la excitación y ordenaba a la mano, dirigirse allí otra vez.
- Amo, creo me estoy empezando a poner húmeda...

- ¿Cómo que crees? Desabrochate el pantalón y compruébalo tu misma.

Se desabrochó un imperdible que llevaba puesto a modo de cierre,
que por cierto, creo que ese pantalón nunca se llegó a arreglar,
y metió la mano suspirando...

- Estoy mojada, más de lo que yo creía.

- Eso debo de comprobarlo yo... ¿No crees?

Muy lentamente, puesto que sólo conducía con la mano izquierda,
fui metiendo la mano poco a poco mientras ella abría las piernas y
efectivamente estaba mojada, muy mojada.
Empecé a meter el dedo como pude y ella reclinó la cabeza hacía atrás
a modo de excitación, la verdad, era una sensación agridulce, por una parte
me sentía incomodo porque no era nada fácil atender a la carretera y su humedad al mismo
tiempo. Soy bastante prudente conduciendo, pero esta situación me estaba gustando.
Sabía que aún quedaba un rato para llegar y dije...

- Ahora hazlo tu, tú para mi...

En cientos de ocasiones me había dicho que le encantaba masturbarse para mi.

- ¿Puedo bajarme el pantalón un poco? Me aprieta para hacerlo así.
- si, adelante.

Se bajó el pantalón y unas bragas negras a rayas y empezó a tocarse suavemente
mientras sacaba la lengua y recorría su labio superior hambrienta de deseo.

- Métete los dedos, quiero que te pongas bien cachonda.

- Bufff, Amo, me encanta hacer esto aquí, para Usted...
Mis dos atenciones, la carretera y su excitación, ya no eran dos, ahora
se sumaba una nueva causa, mi polla que se había puesto dura y así sentado
conduciendo no era lo más cómodo que yo deseaba estar.

- Amo, estoy pingando.
- sigue, sigue haciéndolo para mi, pero no se te ocurra correrte.
- ¿Cuánto queda? Quiero que me folle, deseo que meta su polla aquí.

El tiempo se paralizaba, la velocidad del coche era la misma, pero el deseo
ralentizaba los minutos. Yo de vez en cuando metía la mano en su coño
mientras ella se masturbaba y realmente estaba excitadísima.
La verdad, ninguno de los dos podía más, no había medida alguna,
sólo había una obsesión por llegar al hotel de una vez, y mientras
más lo pensábamos, más caliente nos poníamos y más tardábamos en llegar.
Yo tenía la sensación de un quinceañero esperando a que llegara ese momento
como si de meses o años estuviésemos hablando.

- Por Dios cuando llegamos, quiero que me folle de una vez, se lo ruego,
lo necesito, no aguanto más, pare el coche y métamela por favor.

Quedaban apenas 4 o 5 minutos y siendo de día, la peripecia de parar y esconderse
un poco, nos iba a llevar más tiempo que el propio destino.
El motel donde fuimos son unas habitaciones y al lado tiene un
pequeño garaje con una puerta que entra directamente a la habitación.
Entramos y cuando metimos el coche en el garaje salimos con el apuro consecuente
del deseo y sin decir nada, sin quitarnos la chaqueta, sin cerrar
la puerta, se bajó los pantalones aún de pie, con las manos apoyadas en la cama
mientras yo sacaba la polla durísima.
Comencé a follarle el coño como un salvaje al mismo tiempo que ella decía entre gemidos:

-Follate a tu perra, así, follatela...

Apenas transcurridos 4 o 5 minutos me pidió permiso para correrse, creo que nunca o casi
nunca le otorgado ese placer así, a la primera, pero esta vez, SI.

- Si, correte.

Apenas acabar de decir "correte" y ya se estaba corriendo, la verdad, pocas veces la había
visto tan caliente. Al mismo tiempo que sentí como se corría con mi polla dentro,
la inundé de semen. Cuando ella notó que yo me corría se volvió loca, era como si se estuviese
corriendo de nuevo, sus piernas temblaban como un terremoto
de fuegos artificiales. Mi dulce fortaleza se había fundido con su mar de líquidos...

Después de una dosis de nicotina e higiene personal, salimos del hotel en busca del disfrute de la ciudad.
con la odisea tremenda de aparcar en el centro, nos fuimos de bar en bar degustando vinos
y tapas. Entramos en uno, que más que un bar, era un museo dedicado a la tauromaquia,
a pesar de mi condición anti-taurina, entré, por un simple motivo que era suficiente,
ese era su día, era su fin de semana, quería que se sintiera como lo que realmente era,
una princesa, mi princesa. El ambiente estaba genial y charlábamos sobre lo variopinta que era la gente,
podías ver a la multitud en chándal, de corbata, gente madura, gente joven, todos a lo suyo,
cuando me interrumpió...

- Sabes, ahora mismo, en este momento, soy la persona más feliz del mundo,
estoy donde quiero estar y con quiero estar.

Sus ojos estaban electrizantes, como una montaña de sonrisas infantiles,
creo que aunque no me hubiera dicho nada, un silencio junto a esa mirada,
hubiera sido suficiente para darme cuenta de su estado emocional.
Le di 6 o 7 besos en la boca, la abracé, a pesar del ruido, de la gente, del ambiente,
notaba su respiración palpitar en mi cuello y fue una sensación.... Difícilmente
de escribir aquí.
Nos fuimos a cenar, más bien a tapear,  nos sentamos en una mesa con una gran
cristalera al lado, por donde se veía a la gente de un lado
a otro y el ambiente de fin de semana.
Su sonrisa volvía a delatarla, estaba encima del mundo y mientras yo
hablaba de cualquier cosa ella me interrunpía a modo de...

- ¿Sabes que te quiero lo inimaginable?
- ¿Sabes que eres muy muy guapo?
- ¿Sabes que me tienes totalmente loca?

Después de cenar nos fuimos a un salón de juego en busca de fortuna, lógicamente, salimos
peor de lo que entramos económicamente hablando, creo que cuando se va a uno de esos
sitios, hay que ir con la mentalidad de pasar un rato, y pensar que vas a gastar 50 o 100 euros
como si los fueses a gastar en copas, porque si vas con la intención de ganar dinero, estas jodido.
Llegamos de nuevo al hotel cansados, entre viaje, alcohol y emociones el cuerpo apenas daba de si.
Apagamos la luz y me acurruqué con ella, que estaba de espaldas a mi, para protegerme del frío
y noté que se me estaba poniendo dura otra vez. La mente quería pero el cuerpo no podía.
Metí la mano por debajo de las bragas y empecé a tocarle coño que se empezaba a mojar otra vez.
Le bajé las bragas y empezé a rozar mi polla por su culo, lo cual provocó en ella una excitación
superior. Empecé a follarle el culo despacio mientras ella habría un poco las piernas y se tocaba
el coño, gemía cada vez, más acelerada y más alto. A pesar de que el cuerpo estaba casi vencido, la
polla estaba inquieta con aquella situación tan morbosa.
Me aparte y se puso encima de mi, entonces decidí follarle el coño que estaba chorreando.
Se inclinaba hacía mi y yo jugaba con mis labios en su boca, en sus pezones, en su cuello...

- ¿Me puedo correr, Amo?

No dije absolutamente nada y ella ya entendía que no lo podía hacer.
Estaba sufriendo literalmente, aguantando un orgasmo, tenía que
auto ralentizarse para no correrse y eso a mi, como de costumbre, me encantaba.
Se puso tumbada boca abajo y yo encima y jugué con mi polla entre su culo y su coño
a modo de adivinanza, haciéndola sufrir una vez más con mi excitante indecisión.
Acerqué mi boca a su oído y le dije...
- Te vas a correr con mi polla dentro de tu culo.
- Oh si, Amo....

La incliné hacía mi, para que se pusiera a cuatro patas y metí mi polla en su culo
mientras ella se deshacía en un placer soberbio...

- Me corro Amo... ¿Puedo?

Ese "puedo" lo decía en apenas escasas décimas de segundo, lo que la excitación
verbal le permitía...

- Si, córrete...

Después de correrse, se tumbó hacia un lado y nos dormimos hasta el día siguiente
que desayunamos bien completos, para el frío y para la energía gastada.
El día transcurrió fenomenal, el sol era un bálsamo de gratitud en una ciudad tan fría.
De regreso a casa ya de noche, en el coche íbamos hablando del fin de semana, de lo bien
que lo habíamos pasado, y de lo cachondos que nos pusimos.

- Amo, esto no es normal, a poco que hemos hablado sobre ello y me estoy notando
húmeda otra vez.

La situación era idéntica a la del viaje de ida, la misma sobredosis
de deseo, pasión y complicidad, pero esta vez, de noche, lo cual me hizo
recapacitar un poco y pensar: Ya me la jugué una vez...
En realidad no es que me la hubiera jugado, pero la conducción ya es peligrosa de por si,
como para añadirle más sobresaltos.

- Bájate los pantalones y tócate tu sola.

Decididamente me encantaba, verla sentada al lado mío sin apenas poder mirarla,
pero escuchando como se ponía cachonda...

- Amo, quiero que me folle otra vez, tengo unas ganas horribles de que me folle.
Repitió esto 3 o 4 veces con tanta seguridad, con tanto deseo, que me imantaba hacía a ella.
Transformaba parte de su deseo en mi deseo con sólo hablar, con sólo decir esas palabras.
Paré el coche en una de esas áreas de descanso sin vigilancia y rápidamente reclinamos
los asientos de aquel seat ibiza hacia atrás, y se puso encima de los asientos con el culo
en pompa mientras decía...
- Folleme, por favor, por favor, por favor...

Metí la polla rápidamente, a pesar de la incomodidad
de la postura de una embestida y noté que su coño por dentro,
estaba ardiendo, literalmente ardía, me quedé quieto por un momento,
para que fuera ella, con movimientos hacia delante y hacia detrás,
de alguna manera se follase mi polla. Con mi mano abierta empecé a darle
azotes en el culo, a su ritmo, el que ella marcaba con unos ejercicios de cadera
propios de lo que era, una DIOSA...

- Amo, me corro, ¿Puedo? ¿Puedo?

Noté que me corría yo también al tiempo que le contestaba...

- Córrete, córrete conmigo....

sábado, 12 de enero de 2013

Cada noche



Cada noche entre tus piernas,
  cada segundo que recorre mi lengua entre ellas,
    es un universo de calor y comprensión...
      Sobre mi desahogo y tu versatilidad
        aúllan ciento cincuenta sueños,
          Cinco segundos de intensa libertad
            mientras tu mundo es un suspiro entre mi tacto y el suelo.
             A veces la vida es un pasaporte de espejismos adversos,
               a veces el alma tan lejos...

                 Cada noche mi pensamiento persigue tus huesos,
                cada noche los besos más dulces olvidan el presente,
               cada frase que escribo es la nota musical de un anhelo,
            cada día se disfraza de una lucha, tus madrugadas encendidas,
          en la búsqueda de tus labios que se languidecen como
        un suspiro de vapor abandonado...
     Cada noche soy ese cadillac solitario
   que respira con orgullo a mil kilómetros de tu boca...
  Aunque el deseo me venza y vuelva a despertar,
 vuelva con tus manos a acariciar,
una noche más...


jueves, 10 de enero de 2013

Mi amigo Rafa



Rafa siempre ha sido el niño perfecto, en nuestra juventud ochentera,
cuando saliamos de un país en blanco y negro, él era el que siempre
destacaba en el colegio por sus sobresalientes, el que no fumaba ni bebía,
siempre bien peinado y solía vestir de lo más pijo posible,
normalmente, con un pantalón de pinza, una camisa de cuadros y un jersey
que apoyaba en sus hombros y ataba en el pecho,
lo cual provocaba más de una risa entre "oseaaaa" y "oseaaaa".
Me encontré casualmente con Rafa en una Avenida al sur de la ciudad,
después de más siete años sin saber nada de el, la verdad es que no había
ningún motivo en especial por el que nos habíamos distanciado.

- Y donde ibas Rafa, dime...
- Me dirigía a hacer unas compras para mi mujer, puesto que el viernes es
  su cumpleaños, vente conmigo y cuando acabe, nos tomamos una caña.
- Ok.
Durante el trayecto, me habló que en el trabajo le iba muy bien,
a pesar de alguna discusión que otra con sus padres, no tenía queja,
(negocio familiar), continuó diciéndome que se había casado con una mujer maravillosa
a la que adoraba y que tenían una relación practicamente perfecta.
Entramos en una ferretería y se dispuso a mirar cadenas, ciertamente se compró unas pesadas,
y al salir, nos metimos en un bar.

- Bueno cuéntame y tu vida... ¿Que ha sido de aquel melenas que ahora apenas tiene pelo? Jajaja.
Me dediqué a contarle con detalle mis idas y venidas en estos últimos siete años,
y la verdad le emocionaba, me prestaba atención con aires de entusiasmo.
Hubo algo que me extrañó y me rondaba en la cabeza mientras él hablaba,
estábamos tomando esas cañas y sin embargo no hubo compras, ni regalos.
Seguíamos animadamente la conversación y la verdad, yo seguía en mis trece,
hasta que con la disculpa del tiempo, accedí a preguntarle.

- Oye Rafa llevamos aquí dos o tres horas, van a cerrar todo y no has comprado
  el regalo para tu mujer...
Se reía misteriosamente mientras llamaba al camarero chasqueando los dedos...

- Camarero! Pon dos cañas más!
- Abrió la bolsa de la ferretería que colgaba del taburete y me dijo...
- Dime ¿Qué ves aquí?
- Una cadena larga, candados y mosquetones.
- ¿Entonces porqué me dices que no he comprado el regalo a mi mujer?
- Lo primero que me vino a la mente, fué que tenían un perro, y debería ser grande...
- Rafa, ¿Esas cadenas son para tu mujer? ¿Teneis un perro grande?
- Noooo hombre, medio grito entre carcajadas.
Se acercó a mi oído y me susurró....
- Bueno si, he de confesarte amigo mio, que yo si tengo una perra, ella es mi perra,
mi mujer es mi perra.
La verdad me quedé sorprendido, y tuve 3 minutos escasos mientras el se fué al servicio
para pensar que, o me estaba gastando una broma o practicaban algún juego sexual.
Yo me inclinaba más por lo primero, no me pegaba para su aspecto de calculin retrogrado
que tratase a su mujer como una perra y mucho menos que la atara con cadenas.
- ¿Sorprendido?
- Pues hombre Rafa, me tienes en vilo, no se si te estas quedando conmigo,
tu siempre has sido muy bromista.
Volvió a acercarse a mi bajando el tono de voz y me dijo...
- ¿Sabes lo que es el Bdsm?
- Pues no la verdad.
No tenía ni idea de lo que me estaba hablando, ¿Una marca de yogures tal vez?
Me quedé pensativo, avergonzado, me cogió del brazo y me dijo...
- Mira, cuantos años hace que nos conocemos, ¿30? ¿32? Si me permites,
y te apetece, el viernes te vienes a casa y en directo, VIVES una sesión de bdsm.
- Pero si no se lo que es! Le dije entre sollozos.
- Tu tranquilo hombre, no te va a pasar nada, sólo vas a disfrutar, te lo prometo.
Cambió radicalmente de tema y por mucho que  me hablara yo no dejaba de pensar
en que coño era eso del bdsm. Nos despedimos no sin antes, anotarnos el numero de tlf,
le dije que le llamaría el jueves.
Llegué a casa rompiéndome la cabeza con eso del bdsm y sin quitarme la chaqueta,
me senté frente al pc directo a la wikipedia.
BDSM, leí atentamente todo. JODER!!!
Por una parte me había aclarado en que el era Amo y ella su sumisa o su esclava,
pero... ¿Qué papel iba a hacer un vainilla como yo?
En los dos días siguientes, me desgarraba la curiosidad por dentro y opte por llamarle.
- Rafa, mañana viernes voy, dime hora...
No soy un persona nerviosa para nada, pero reconozco que lo estaba,
a punto de subir a casa de Rafa, una mezcla de morbo, intranquilidad y
excitación me invadía por dentro...
- Hombre! has llegado, pasa, está mi mujer en la cocina.
Cuando entré me quede absorto, era una mujer alta, de cabello rubio,
con unos ojos pequeños y verdes, y una sonrisa que delatada una amplia
belleza existencial.
- Hola! rafa me hablado mucho de ti, ¿Te apetece tomar algo?
- Una cervecita está bien.
Ella miró a Rafa y casi con voz baja susurró...
- ¿Cerveza para todos, Rafa?
- Si, cerveza para los tres.
Nos acomodamos en el salón y efectivamente, mis investigaciones estaban en lo correcto,
me contaban que él era el Amo y ella era su sumisa, su mujer y su sumisa.
La charla era agradable y sin ningún tipo de tabú.
- ¿Te gustaría follártela?
- Pues hombre Rafa, tu mujer está muy muy buena, no te voy a engañar.
- ¿Serías capaz de follártela delante de mi? Es que una de las cosas
que más me gusta en esta vida, es ver a esta perra ser follada por otro/s.
- No creo que tenga ningún problema, dije casi riéndome...
- Muy bien, nena, vete a cambiarte, ya sabes...
Salió de la habitación y cuando entró en el salón llevaba un conjunto interior negro,
la braguita le quedaba perfecta y se le dibujaba una silueta digna de una diosa.
Tenía unas tetas grandes y poderosas. se arrodilló ante a él con la cabeza agachada.
- Espera, que ahora mi perra me la va a poner dura en un minuto, verás que rápido.
Bajó la bragueta y sacó la polla de rafa lentamente, empezó a chuparla muy muy despacio,
de menos a más, según se le iva poniendo dura a él, más rápido iba ella, la verdad es que
daba la impresión de que esto se había repetido en millones de ocasiones.
- ¿Quieres ver lo perra que es? ¿Quieres verlo?
Yo la verdad, tenía la polla bastante dura viendo como se la comía a él.
Ella estaba a 4 patas mientras el sentado en el sofá exclamó...
- Haz una cosa, sólo una, ponte detrás de ella, y con un dedo, sólo con dedo, tócale el coño.
Me puse detrás de ella con cierta timidez y le bajé las bragas, tenía un culo precioso,
se me hacía la boca agua, en esos momentos no deseaba otra cosa follar a esa mujer.
Con mi dedo tembloroso me acerqué a su coño y estaba totalmente empapado, lo cual me excitó más.
¿Como podía una mujer estar así, tan tan caliente y mojada con sólo chupar una polla en 5 o 10 minutos?
- ¿Ya has visto como está? ¿Has sentido como se pone esta perra con sólo chupar?
- Me senté al lado de él y no dije nada de nada, me limité a acariciarme por encima del pantalón
mientras ella proseguía chupando ya con una maestría increíble.
- Ya está bien nena, ahora vámonos a la habitación que te voy a dar tus regalos.
Nos fuimos a la habitación y ella se puso en la cama boca abajó como él la ordenó.
- Espera, quédate ahí de pie, que voy a inmovilizar a esta zorra para que no se pueda mover.
La encadenó de tal forma que podía moverse poco, muy poco. Con las manos extendidas a
cada parte del cabecero y las piernas abiertas.
- ¿Quieres follarte a esta perra? Estoy seguro de que lo está deseando.
¿Lo estas deseando perra?
-Si, Amo, aparcó ella con voz de excitada.
- Pues ya sabes lo que tienes que hacer!!! Fóllate a esta zorra que lo está deseando.
Me dijo eso, como si de una orden se tratase, casi gritando, me quedé un momento paralizado,
tenía un sabor agridulce, por lado no había gustado nada el tono de mandato y por otro,
la idea de que ya llegaba la hora me meter mi polla en ese coño babeante me gustaba, me gustaba mucho.
- Fóllate el coño, el culo es sólo mio... ¿Entiendes?
Otra vez casi gritando, no me gustó nada y el se había dado cuenta, pensé,
Mientras el se puso en una esquina de la habitación, me tumbé sobre ella, saqué mi polla
y se la fuí metiendo poco a poco, con mucha facilidad, estaba muy resbaladiza y eso
facilitaba que mi polla entrase como una cohete, comenzó a gemir en voz baja mientras le miraba a el...
- ¿Te gusta zorra? ¿Te gusta la polla de amigo?
Ella no decía nada y apenas se limitaba a gemir cada vez más fuerte.
Se sentó Rafa en una esquina de la cama y apoyando su mano sobre mi homre me dijo...
- Vaya, vaya, no sabía yo que tenías una polla así de tremenda, es justo lo que necesitaba esta zorra.
Yo le escuchaba y no le escuchaba, me interesaba más ese delicioso coño que me estaba follando.
Noté que me acariciaban los huevos y décimas de segundos supuse que era él, puesto que a ella
la tenía delante mía atada y bien atada. Mi primer impulsó fué sacar la polla de ahí y dar un salto,
pero no pude, sencillamente, no pude, el gusto era superior, la satisfacción podía más que la negación.
- Estos huevos están llenos ¿Eh? Seguro que quieres inundar a esta zorra con tu leche.
Yo estaba a mil, no era la primera vez que me acariciaban así mientras follaba pero nunca las manos
de un hombre. Me estaba poniendo cachondísimo.
Seguía tocándome y con la otra mano, con un dedo me acariciaba el culo, sentí unas ganas ganas horribles
de correrme...
- Para, para rafa, me corro!!!
- Vaya, vaya, este culito que seguro que es virgen siente placer cuando le acarician con un dedo.
Seguí follándola a ella mientras el ya con su lengua me lamía el culo de una manera obsesiva.
por un lado temía que me follase el culo, como el dijo, totalmente virgen,
pero por otra parte me estaba gustando tanto que pensé, buf, quiero más, quiero más.
Sentí el ruido de una cremallera y dijé para mi mismo, ya está, me folla.
Tuve que relentizar porque me corría otra vez, y cuando lentamente la estaba follando
con más atención a lo que pasaba detrás que a lo que tenía delante, noté su polla
que intentaba  acceder a mi culo que se reisitía. Poco a poco la fué metiendo y el
placer superaba al dolor, lo hacía muy bien, sabía perfectamente lo que estaba haciendo,
cuando ya me estaba follando un poco más rápido me corrí dentro del coño de ella.
- ¿Te estas corriendo? ¿Te estas corriendo? Muy bien, me decía, llénala de leche
que es lo que quiere esta zorra. Descargué todo dentro de ese coño tan dilatado,
y entre el placer que me daba correrme y el placer que estaba sintiendo por esa
polla follándome por detrás, nunca imaginé que mi amigo Rafa era Amo, un Amo experto...

lunes, 7 de enero de 2013

Frases

                     "El amor crea tensiones y el sexo las relaja"

domingo, 6 de enero de 2013

Platano


Una agradable monjita va al médico preocupada porque dice que cada vez que le viene la regla le aparecen sellos de correos. Se acerca al Doctor, preocupada y le dice:
- Doctor, estoy asustada, cada vez que me viene la regla, mucha sangre no sale, pero me empiezan a salir sellos de correos por la vagina
- Sor Margarita, eso es imposible, a no ser que fuera usted algo sobrenatural. A ver recuéstese aquí, que la voy a mirar.
De golpe, el médico empieza a descojonarse, y la monja toda preocupada.
- ¿Doctor pero que ocurre?
- Sor Margarita, esto no son sellos de correos, son las pegatinas de una marca de plátanos.

miércoles, 2 de enero de 2013

Frases


                "No todo el mundo tiene la suerte de
                entender lo delicioso que resulta sufrir"

                              -Katherine Hepburn-