lunes, 9 de febrero de 2015

Letras desde el infierno (FIN)

Hoy, es un día especial, hoy mis lagrimas no encuentran camino...
Un río negro en mi sentido más común, me acuerdo de ti, me acuerdo tanto de ti.
Tengo sueño, tengo miedo y estoy muy muy cansado..
Lo peor de mi y lo mejor de ti, han sido el perfecto viajero en esta cárcel
al cuadrado, en estas paredes de tristeza nublada, en esta realidad tan, tan cruel...
A veces, en la vida, hay situaciones difíciles, hay momentos incomprendidos y hay ausencias
que pasan por encima de las personas, en este caso, de mi.
El último atardecer, el último Golden Virginia, la última descortesía a tu corazón,
donde quiera que estes...
Mi mente es como una esponja que absorbe todos los minutos que sonreíste a mi lado,
todos esos regalos, aquel sentimiento tan cercano, tan perfecto.
Hoy, mi decisión es extrema y define tantas y tantas hojas de papel que aquí,
a mi alrededor, se quemarán con mi retorcida identidad, volarán, como
volaron nuestros besos sin saber donde aterrizar, hasta donde nadie pudo llegar.
Siento también la ausencia de una justificación para herir mis venas con el filo del pasado.
No me voy lejos, te espero en el mismo sitio donde me muero, donde ya he muerto, aquí dentro,
sintiendo lo que siento...
Hoy, mi eterna Princesa, tengo nuevamente frío,
como de costumbre, no está  tu alma para poderme arropar,
no quiero sobrevivir y rellenar más
páginas de indecisión y pesimismo, hoy no deseo que nadie descifre mis versos, hoy
mis venas frenan el dolor, pero yo...
Sigo adelante, necesito no recordarte, y para eso,
debo decir adiós.


19 comentarios:

  1. Siempre que leía esta historia. .... tenía la sensación de que era ella la que había muerto. Tal vez no de forma real, pero sí para él.
    Y al mismo tiempo sentía que él acabaría dejándose ir, por no poder asumirlo.

    La cárcel era, en toso caso, el paso previo. El lugar donde vagar ausente. Y lleno de ausencias.

    Un beso :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Era al contrario, ella seguía muy viva dentro de él, quizás tanto, que fue demasiada presión.
      Beso ;)

      Eliminar
    2. Tú lo has escrito así que no puedo discutirte.... pero para mí es al contrario. No creo que sintiera tal desazón de no ser así. O no lo concibo.

      Pero son percepciones.

      Un beso :)

      Eliminar
  2. Encoge esto el corazón... Y el alma...
    Preciso, conciso y desbrozando el dolor, la ausencia y la soledad de tal manera que las venas se abren... Pero el adiós no existe. Jamás.
    Solo es una pausa, a veces más larga de lo normal, pero a veces es el principio de un hola, de un estoy aquí...
    Besos grandes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias cielete, ojalá para él sea así :)
      Besos, feliz semana.

      Eliminar
  3. Ufff... entrada tras entrada, pensamiento tras pensamiento, he sentido cada vez más empatía y cariño por este hombre... sus sombras, sus recuerdos, su sentir tan profundo, todo llegaba a mi con intensidad hasta clavarse por completo... Fue forjando una historia, la de su vida, la de su pasado atado al tobillo que no lo dejaba avanzar... y ahora el final... un final que me hiela la sangre y me estremece el alma...
    Sabes algo? Cuando una persona te perturba así el corazón, la piel, el alma, la razón... queda para siempre en ti... como una cicatriz que con el paso de los años crece contigo, como los dibujos de tinta en el cuerpo... no se puede olvidar a quien te marco a fuego la vida, ni aunque acabes con la propia vida, hay sentimientos que van más allá...

    Montones de besinos... y hoy también un achuchón bien apreta'o...

    Pd. Perdona por el ladrillo, pero sabes que siempre me inspira este hombre... lo voy a echar de menos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te voy a confesar que le di muchas vueltas al final. Sinceramente, no podía acabar de otra forma. Quizás he cometido el error de profundizar mucho en su herida, (que no llegó a cicatrizar nunca) en sus pajas mentales, etc....
      Creo que su mente era su primer enemigo.

      Besos :)

      Eliminar
    2. Precisamente porque has profundizado en su herida es que nos ha llegado tanto... saber que perturbaba su alma es lo que nos ha hecho entender su cárcel y su condena...
      Otro besín... y buena noche!!

      Eliminar
    3. Gracias Haydeé, muchos besos!

      Eliminar
  4. Desalentador no poder avanzar sin sucumbir. Deberíamos recoger lo bueno y no añorar continuamente lo pasado, pero así somos, puro machaque.
    Bicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Masoquistas en este sentido, lo tengo clarísimo.
      Bicos.

      Eliminar
  5. Una historia dramática, fuerte como todo lo referente al amor. Ese gran sentimiento que nos saca lo mejor y lo peor de uno mismo. Que nos hace victima y verdugo cuando no es correspondido. Palpo sufrimiento en tus letras, en verdad, duele tanto el amor??
    Sinceramente... sí.

    Besos, AMOWHOR.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, claro que duele, va directo adentro de nosotros, son las heridas, a mi modo de ver, que no curan ni cicatrizan nunca, este es el mejor ejemplo.
      Besos Auroratris.

      Eliminar
  6. Un final que sobrecoge por su dramatismo, ese amor tan arraigado en el interior es dañino, y esa herida es profunda y de difícil cicatrización solo nos permite ese final tan tremendo.
    Amowhor ahora toca respirar hondo y deleitarnos con otra historia.
    Besos
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, estamos de acuerdo, no había muchas opciones de finalidad que no fueran como esta, o similar.

      Tomo nota Puri. Besos :)

      Eliminar
  7. Ufffff....me estremecen estas últimas letras....desde el principio ya veía que decir adiós al dolor, iba dibujándose como la única salida...
    A veces hay amores que nos marcan de tal modo que no nos dejan avanzar....
    un beso Amowhor

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, y así fue el final, al menos el mortal :)
      Beso.

      Eliminar