domingo, 5 de abril de 2015

Polvo en la oficina


Trabajábamos juntos, yo era un simple operario y ella la chica
de la oficina, desde la cual, se podía ver el taller.
Entre la persiana metálica de rejillas podía ver como movía
papeles, hablaba por teléfono e incluso se aburría.
Llevábamos viéndonos un par de meses, nada fuera de lo normal,
más que estar 2 o 3 veces juntos en una cama y poco más.
Yo me pasaba las horas encima de una carretilla que hacía un ruido
que parecía que iba a estallar. Estábamos constantemente mandándonos
sms, jugando entre palabras, creando morbo, elevando la atracción,
yo follaba su mente y ella se mojaba en la silla oficinista que daba vueltas,
a veces, del tedio laboral. Trabajábamos de 8 a 16 y ese día, esperé a que
todos se fueran, sobre las 16:10 ya no quedaba nadie, ni nuestro jefe, sólo
ella y yo. Me senté en una mesa que había en una esquina junto a una máquina
de café, si, de esas que destrozan el estómago con sólo mirarla.
Salió de la oficina...
- ¿No te vas?
Sonreí pícaro - Te estaba esperando para tomar un café.
Se sentó encima de mis piernas y con esa palabra tan característica suya:
- Bombón! ¿Me es estas esperando a mi?
Me había excitado mucho al tenerla sentada encima y moviendo mi polla
para rozar aún más su culo, dije:
- ¿No se nota?
- Ufff, eso me pone cachonda perdida.
Antes de que acabara de decir las frase, besé su boca con rapidez,
llevaba 8 horas viendo esos labios y deseando comerlos.
Su sutileza al besar, era extremadamente única, creo que nunca llegué
a decírselo, pero cuando ella besaba, hablaba, por todo el cariño que desprendía,
toda la pasión, toda una serie de cosas que algún día explicaré, con más calma.
Acaricié su cintura y besé su cuello, sus hombros...
Susurré... - vamos dentro, a la oficina.
Porque íbamos a estar más cómodos y no nos vería nadie. La puerta del local era
bastante vieja y de madera y se podía ver entre ranuras...
Se sentó encima de su mesa de trabajo y rápidamente le subí la falda y le aparté
la ropa interior, con mis dedos noté que estaba muy caliente, metí mi polla
salvajemente, hasta aquel momento, nada había deseado más. Sus pezones estaban duros,
víctimas de la excitación, yo la follaba apenas sin tacto, muy muy fuerte, mientras ella,
miraba hacia abajo, para ver como la penetraba, le excitaba muchísimo, me lo había
dicho en alguna ocasión.

Apoyó la espalda en la mesa inclinándose y eso me acabó de poner a tope, era como si
me estuviese diciendo, este es mi cuerpo, este es mi coño, y ahora, en este momento,
es TUYO. No podía imaginar ni un sólo momento, lo que me gustaba follar así, admirando
su eterno cuerpo, que no tenía fin para mi disfrute visual...
Se dio la vuelta y suavemente metí mi polla en su culo, con su mezcla de jadeo y dolor,
miró hacia un lado y susurró:
-Así, fóllame el culo, me vuelve loca...
Como de costumbre, me pidió permiso para correrse. Desde el momento en que ella acaba
de decir la frase hasta que yo le contesto si o no, esos 4 o 5 segundos, son para ella
4 o 5 siglos, lo sé...
Dejé que se corriera, al mismo tiempo que la llené por dentro con mi semen. la sensación
fue única.
Sentada otra vez de nuevo hacia mi, con unos coloretes juveniles y unos ojos que brillaban
más de lo normal... Con aquella mirada, en aquella oficina, en aquel momento,
comprendí que me besó, como nadie me ha besado hasta ahora.

28 comentarios:

  1. Hummmm y sé que esa história va seguir por vários meses....
    Y la imágen es muy sugstiva... con tu polla en nel culito de ella...
    Bella história y una bella rubia...

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  2. Me gusta mucho como lo describes. Es tan tierno como intenso. .

    Un beso

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    1. Gracias Tatu, me gusta escribir así :)
      Beso.

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  3. Como lo relatas y mi imaginación , te felicito de verdad ¡explendido¡

    Besos

    tRamos

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  4. Mmmmm esto si que es una buena follada jajaja.

    Un beso.

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  5. Deseo y pasión muy bien narrado. Vaya momento!!!!

    Mil besitos, AMOWHOR.

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    1. Pues si, un momento único e irrepetible.
      Besos :)

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  6. que tendrán los sitios de trabajo verdad?? yo he probado varias veces mi cocina.... no digo más.... jajajaja
    besosssssssssssssssssssssssssssssss

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  7. Uffff.... Lo de "follar la mente" tú no sabes cómo pone eso. Eso despierta toda la libido del resto del cuerpo y explota en las entrañas...
    Tremendo.
    Besazo.

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    1. Es el principio de todo, al menos para mi :)
      Besos.

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  8. ¿Quién no querría ir a trabajar de esa manera? Desde luego, es un gran aliciente.
    Me ha encantado.

    Un beso :)

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  9. Así no da pereza ir a currar :-))
    Un relato sexy y una follada expectacular :P
    Besos

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  10. Te beso el alma... y quien te besa el alma te hace tocar el cielo con la punta de los dedos... que bonito lo cuentas, que cálidas suenan las letras, que morbo en esa oficina por dios, que calentón... jajajaja...

    Muchos besinos AmoW!!! De vuelta... Fiuuuuu... Fiuuuuuu... :)

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    1. Muchas gracias! Bienvenida de nuevo, es un placer :)
      Besos.

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  11. Mira qué bien...
    Ese gustirrinín que os llevasteis los dos...

    Besos

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  12. Más allá de lo mero erótico, el premio del amor. Saludos. Carlos

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  13. El follaba con pasión, ella lo hacia tambien con amor, y eso es
    regalo tal, que con la punta de los dedos el cielo se llega a tocar...
    Me encanto, ¡Felicitaciones!
    Besos.

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  14. Que buen relato ,, que momento !!! beso

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    1. Gracias Hanna, me alegra que te haya gustado.
      Beso ;)

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