martes, 8 de diciembre de 2015

Nena (Change the world)

El segundo encuentro en nuestro enriquecimiento personal y mental fue de lo más.... Informal.
El morbo de días atrás, crecía como un camino de placer, sutileza y satisfacción. He de decir en honor a la verdad, que a pocas personas he deseado tanto, supongo que por su entrega, su sutileza y esa sensación de cariño que otorga, por ejemplo, desde un beso al aire a una simple conversación de WhatsApp hasta altas horas de la madrugada.

En realidad, tenemos muchas cosas en común, muchos gustos, las misma respuestas a las mismas preguntas y, la forma de luchar contra esta situación desastrosa en la que vivimos,
en este País llamado cariñosamente Españistan. Pues bien, todo esto también influye y mucho.
La inmensa comodidad de estar hablando con una persona y ver la vida del mismo color, une, une mucho. Quizás, eso de, polos opuestos se atraen, no es este caso.

Bueno, pues el segundo día "X" me encontraba yo en casa, en una fría mañana primaveral de gusto musical Eric Clapton, exactamente estaba escuchando "Change the world". Era una premonición, porque, efectivamente, y aunque ella no lo sepa, su forma de ser cambiaba mi mundo....

El tonteo de dos personas vía WhatsApp era notable, después de una de esas noches hablando de lo más simple y lo más complicado. Recuerdo vencido de sueño, abrir los ojos y ver ese reflejo verde hacerme sonreír, por la simple razón de que aún estaba ahí. Pues bien,
el día siguiente fue el de estar cansados y excitados, esto último, solía ocurrir con mucha frecuencia. La mente poco a poco va grabando imágenes y situaciones aún no ocurridas y acaba por explotar...

Explotó esta vez en un centro comercial, en uno de esos que tienen 6 millones de plazas de aparcamiento, por cierto, la cual me costó encontrar una barbaridad, entre otras cosas, porque no había cobertura... Una odisea en toda regla.



La sensación de mucho frío fuera y tanto calor dentro, correspondía a sus suaves labios, recorriendo con los míos, la inmediatez de un beso y otro beso y otro beso más.

Multiplicando el deseo simplemente con acariciar su pelo y besar su boca, a veces lo más sencillo es lo mejor, os lo aseguro.

Su boca sabía como a una explosión de dulzura y complicidad. Nunca había sentido nada igual.

Su cintura era un lago de profundidad incalculable, su entrega era un bálsamo de confianza y sensibilidad.

Besé su cuello tímidamente entre su pelo suave de emoción, mordí su lengua desgastada de excitación.

Sus párpados temblorosos intentaban mirar al cielo y suspiraban una y otra vez la misma palabra...
Se sentó encima de mi, a modo de reto, lo cual provocó mi sonrisa. Y así, empañando el vidrio de pausa y  emoción, en ese instante, en mi mente sonó esa misma canción "Change the world". Porque en ese mismo instante, cambió mi mundo...






- Y si pudiera ser Rey aunque sea por un día, te tomaría como mi Reina -

                                         & Eric Clapton &

10 comentarios:

  1. excitante como siempre....
    besos gominolo

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  2. Veo mucha ternura en tu relato, un cuidado en las palabras para describir las emociones y las sensaciones causadas en el encuentro y en la mente. Un placer leerte así, AMOWHOR.

    Mil besitos, de fin de semana.

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  3. Me encantó, una mezcla de sensualidad con algo de romanticismo, y esa excitación que sube poco a poco, casi de forma adolescente diría.

    Un gusto haber llegado hasta acá; un beso.

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  4. Hay algo adolescente y tierno en ti que invita a seguir leyendo. Es algo suave, y bonito, como mirar a la gente pasear un soleado domingo por la tarde.

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  5. Ufff! los parking de ahora en adelante no serán lo mismo te lo aseguro

    Besotes

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