viernes, 30 de enero de 2015

Frases


              " El amor no necesita ser perfecto, sólo ser verdadero "


- Marilyn Moonroe -

sábado, 24 de enero de 2015

Cuestión



              ¿El coito perfecto termina con un orgasmo simultáneo?

viernes, 16 de enero de 2015

El corte inglés

Estuvimos dando vueltas con el coche un buen rato,
en los 40 sonaba aquella canción de Fito que a ti tanto te gustaba,
era de día,
ningún sitio nos agradaba para hacerlo, teníamos un calentón que,
como siempre iba a mas. Ella llevaba puesto unos vaqueros azules con unas
estampas de flores en los bolsillos de atrás, una camiseta de manga larga,
una chaqueta de billabong negra con letras blancas, marrones y grises,
un calzado bajo...

- Cada vez tengo el coño más mojado.

En verdad, yo siempre trataba de disimular cuando me decía eso,
restarle importancia, etc. Pero la realidad era otra... Me enorgullecía,
me inundaba de una forma especial que ella se excitase así por y para mi,
yo jugaba a imaginar que mi alma era un vaso, y ese vaso sólo se llenaba
con sus palabras, mágicas palabras.
Me sentía ola en el mar de su excitación...

- No sé donde podemos ir, aún quedan varias horas para que oscurezca.

Mientras dije eso, mientras ella conducía una y otra vez por las mismas
calles de esta ciudad, yo le acariciaba las piernas por encima del vaquero,
en la parte superior...
Su nerviosismo cosia sus párpados para mi dulce tentación,
siendo sus alteraciones una sensación  amable y comprendida,
siendo consciente de que la quería más que a mi propia vida.

- Me pone muy caliente que me hagas eso, sin llegar al coño.

- Precisamente por eso lo hago, para ir a más...

- ¿A más? Debo tener las bragas pingando!

Sabía perfectamente que esa frase me hacía sonreír por dentro y por fuera,
era un pulso de su provocación contra mi satisfacción. Y este tipo de batallas,
eran las que nos permitían jugar y soñar.
Su sonrisa y su cariño hilvanaban cada minuto de nuestro tiempo con un gesto de complicidad.

- ¿Y si vamos al aparcamiento del corte inglés? Se me ocurrió en un instante.

Con esa sonrisa inocente que conmovía mi mundo al mirarla, pronunció:

- Si no hay muchos coches, podíamos ir, yo estoy muy muy mojada...

Nos dirigimos allí y efectivamente, había pocos coches, aunque bajamos a
la segunda planta para poder estar más tranquilos.
Aparcamos en una esquina, y nada más para el motor se puso encima de mi
(en el asiento del copiloto) sin yo decir absolutamente nada. Me besaba continuamente
con un hambre feroz mientras yo recorría la parte superior de su cuerpo con mis manos.
En sus ojos brillaba la tímida oscuridad, recorrían el cariño, el deseo, el sueño dormido
que allí se cumplía...
Sentí que tenía los pezones durísimos, casi como nunca se los había notado. Dejé de besarla
para subirle la camiseta y chuparlos lentamente, ella jadeaba soldando sus labios
a modo de placer. Se quitó el pantalón y las bragas y sentó encima de mi polla que
entró sola por su coño encharcado. Me seguía besando al mismo tiempo que su cintura
rompía los limites de cualquier movimiento aún no inventado, para follarme como
una autentica loca, fuera de si. Esa mezcla de leves empujones conjuntados con
nuestras bocas chocándose y jadeando fue una sensación insuperable.
El deseo se iba consumiendo, es difícil de explicar que en aquellos ojos
habitaban todas las maravillas del mundo, de la perfección, de la suavidad
de un beso empujando a otro beso.
Mi cuerpo era una montaña rusa y ella mi atracción preferida,
yo jugaba a matar su orgamo y ella a ser mi suicida.
Cambiamos de postura, reclinamos los dos asientos delanteros a tope, para que ella
apoyara cada una de sus rodillas en dichos asientos y las manos en los de atrás.
Metí mi polla y como ya era costumbre, jadeó en voz alta.
En ese momento de extenso placer, uno quiere que el mundo se detenga y que no
exista nada más que nosotros dos allí,
rodeados de vaho, amor y chasquidos de eterna pureza.
Sentí que nada era tan cierto como aquellos besos,
nada era tan sincero como su acelerado aliento.
Con mis manos acariciando sus glúteos y su culo jugando a empujarme para buscar
más y más, me corrí, me corrí como huracán de sensaciones, ella se corrió conmigo multiplicando
la divinidad de lo presente...


Allí, en el aparcamiento del corte inglés.

jueves, 15 de enero de 2015

viernes, 9 de enero de 2015

Letras desde el infierno (Capítulo XII)


Ya a mi edad, apenas nadie puede pensar que no tengo ningún tipo de futuro.
Y así es, aquí dentro, el pasado es el único "amigo" al que afortunadamente,
aún no he perdido. Os aseguro que es mucho más de lo que mucha gente querría tener,
personas que han sido "acompañados" de soledad, la mayor crueldad posible
que un ser humano puede soportar, si es que es capaz...
No miento cuando digo que al intentar dormir, imagino la otra carretera
que nos hubiera conducido hacia una vida "normal", aunque yo no fuera así,
y no hacerte feliz, y no hacer caso a un "borroso" porvernir.
Podría resumir mis últimos años de vida aquí, cantando la canción de Andrés Calamaro...
"Tu me estas atrapando otra vez"
No, no eres un Ángel maldito..