jueves, 25 de febrero de 2016

Delirios de un veinteañero

Una nueva fantasía recorrió mi mente, si, una más. Quería, por todos modos, hacerlo con dos mujeres. Así fue, que un día, al salir de clase, fui a estudiar a casa de Lucía, mi mejor amiga, con la que nunca hubo nada más que una amistad sana. Nos tomamos un café junto con un cigarrito, antes de subir a estudiar, puesto que nos quedaba una jornada larga estudiantil.
Sus padres no estaban y la tranquilidad era absoluta. Hacía calor y ella se puso cómoda con un pantalón vaquero suelto y una camiseta azul suelta.
Lucía es muy delgada, con un cuerpo de ensueño...
- ¿Tienes calor? Puedes quitarte ropa si quieres...
Me había quitado la chaqueta y ahora también el jersey, noté su mirada mientras me despojaba de la ropa. Me llamó la atención porque nunca me miraba así... Algo tramaba su mirada, sus ojos, creí ver, que eran de deseo... Pero quizás me equivocaba y veía cosas que sólo mi imaginación divagaba.
Acerqué un poco más, mi silla a su silla y dije:
- Estoy notando yo que miras de otra forma o ¿Son cosas mías?
Carcajeó amablemente mientras decía:
-Ya que has tenido la confianza de decirme eso, voy a tener yo la misma para decirte que hace mucho tiempo que no follo.... Y creo que quizás sea eso, siempre te he visto como un amigo, pero mis ganas, creo que me están superando, perdona....
- No tienes que disculparte, el cuerpo necesita muchas cosas, y una de ellas es el sexo...
- Tu eres un chico interesante y yo no estoy nada mal... Murmuró mientras se sentaba encima de mi.
Me quedé parado sin saber que decir, es una de esas situaciones en las que no sabes como reaccionar, puesto que no te imaginas que va a ocurrir algo así...
 Me acarició la barbilla y dijo: - Estas tímido, ¿No te pongo?
Verdaderamente me estaba empezando a poner muy caliente, ella, su postura, la situación, todo un poco...
Me besó el cuello muy lentamente, aluciné...
En ese mismo instante llaman al timbre...
-¿Esperas a alguien?
- No, mis padres no vuelven hasta muy tarde.
¡Es Carmen! Viene a estudiar.
Carmen es otra compañera nuestra, muy gordita y simpática.
Al entrar en aquel salón, vio mis coloretes y notó que Lucía también estaba acalorada.
- ¿Interrumpo algo? Os noto acalorados, jajajaja.
Nosotros dos también nos reímos al mismo tiempo, sin poder evitar decir que no.
- Dime Carmen, ¿Tu crees que si dos amigos se pueden desahogar mutuamente, sin tener que pasar algo más?
- Y tres también! carcajeó Carmen.
Yo estaba sentado en el sillón y Lucía se volvió a sentar encima de mi...
- Mira Carmen, se le pone dura con sólo sentarme encima de el.
Esa situación me provocó más excitación, Carmen se sentó a un lado y me empezó a acariciar con una mano por debajo de la camiseta, mientras que Lucía ya se había separado hacia atrás y me sacaba la polla...
- Está durísima... ¿Ves Carmen? Así me gustan a mi...
Carmen se bajó el pantalón y las bragas y sentó encima de mi, pero de espaldas, introdujo con las manos, mi polla en su coño mojado. Lucía la besaba a ella de una manera, también muy morbosa y excitante. Me estaba follando tan fuerte que llegué, casi, a sentir dolor. Carmen estaba totalmente desatada.
Me tumbé en el sofá y Carmen, esta vez, se sentó encima, cara a mi, para seguir follándome con una velocidad de vértigo. Lucía se sentó encima de mi cara y su coño me encharcaba la boca, se corrió en mi lengua sin decir nada...
Carmen se apartó y dijo...
- Ahora nos toca a ti y a mi.



Se puso a cuatro patas en el suelo y me puse de detrás de ella, comencé a penetrarla como un loco, mientras lucía, estaba sentada en el sofá tocándose lentamente viendo aquella situación.
Aquel enorme culo, que jugaba a entrar y salir de mi, hizo que yo reventara dentro de ella, sin saber nada más, sin preguntar nada, mientras Carmen, al notar mi leche dentro, también descargó sus líquidos casi al mismo tiempo que  yo terminaba...



jueves, 18 de febrero de 2016

Frases


- La gente no es "pobre" por como "vive"...
Es "pobre" por como piensa -

viernes, 5 de febrero de 2016

Formas de pensar


Aprender a hacerse bien a sí mismo es, a veces, más difícil
que aprender a hacer el bien a otros.

- John Lennon -