jueves, 29 de diciembre de 2016

2017


Otro año que se va, y otro que viene, esto vuela, amigos...
Personalmente, ha sido un año lleno de sensaciones agridulces,
de viajes y pensamientos, de decepciones en comportamientos extraños
que espero, algún día entender. También ha sido un 2016 cargado de latidos
y sonrisas, amistad y complicidad, de atardeceres soleados y olor a salitre,
de noches mágicas y lunas secuestradas para alguien, que un día decidió silenciar su alma...
Así que, como he aprendido a quedarme con lo bueno, abriré una botella del "Gaiteru"  y brindaré como deciamos antaño, por mi, y por todos mis compañeros.
Os deseo un 2017 lleno de salud, dinero y amor. O de sexo, drogas y rock and roll,



lunes, 26 de diciembre de 2016

La sonrisa de Ícaro


Ícaro sonreía, en aquel verano tan amable y tan extraño, sabía que oler nubes era una promesa singular. Un secreto a voces en Creta, el lugar donde ella soñaba con un campesino un tanto perverso. Bajo un sol de tímido atardecer veraniego, Ícaro juro que jamás se iría sin ella, del norte de sus ojos, del sur de su alma, del este de su sonrisa, del oeste de su infinito...

martes, 6 de diciembre de 2016

El rapto de Ícaro


Ícaro a 2000 metros de altura, oliendo nubes de manzana singular, acariciando cientos y cientos de palabras, sobrevolando aquellas letras bipolares, que hablaban de la vida y de la muerte. El cariño, también tiene lugar, un lugar casi secreto, alejado de la sociedad impertinente, de los autobuses, del ruido de la gente al caminar, apartados de semáforos agresivos que nos hacen correr, sin saber donde vamos pero sabiendo de donde venimos. Ícaro abrió los ojos y rapto a su chica con la intención de no aceptar rescate...