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sábado, 16 de febrero de 2019



Hoy la vi,
la nostalgia y la tristeza suelen coincidir.
Se rompieron mis esquemas,
después comprendí
que si ahora estoy así
es por que hoy la vi.
Y aunque no lo siento
luego no pude dormir,
y las puertas del recuerdo cedieron al fin
y aquel miedo que sentía hoy vuelvo a sentir.
Hoy la vi,
han llovido quince años que sobreviví
yo creía que sabía y nunca aprendí
que si ahora estoy así es por que hoy la vi.
Hoy la vi,
y aunque no lo siento luego no pude dormir
yo creía que sabía y nunca aprendí
que si ahora estoy así es por que hoy la vi.

- Enrique urquijo -


martes, 12 de febrero de 2019

Farewell

Todo lo que empieza tiene un final, eso dicen. Y hasta aquí ha llegado "Amowhor". Han sido un poquito más de 7 años de altibajos, de sensaciones, de risas, de sentimientos, de vivencias, de relatos, unos reales y otros no tanto. Quiero daros las gracias a tod@s, enemigos incluidos :)
A lo largo de este tiempo he aprendido mucho de tod@s vosotr@s y no tengo palabras suficientes de agradecimientos, más de 4000 comentarios lo dicen todo. Gracias también a muchos bloggers que se han quedado en el camino, también a gente que emprendieron rutas diferentes o alternativas.
Gracias por haberme llenado e incluso ayudado con vuestras opiniones en este mundo virtual muchas veces apasionante y otras tantas decepcionante.

Amowhor.




sábado, 9 de febrero de 2019

Alma



Alma bebe amaneceres,
Alma se ahoga en sus propios ojos
invencibles de pasión. . .
Reseteando el huracán de tú cintura por arte de magia,
yo lamiendo tu boca, tú mordiendo mis labios,
pausando el mundo debajo de tu falda.

Alma posee ese medio gramo de locura
que crece lentamente en mis sueños más locuaces,
en un oscurecer donde hadas y duendes,
se niegan a decir adiós a tus orgasmos controlados,
con el flujo de tus entrañas salpicando entre mis dientes.

Alma sube al cielo viajando con mi negación,
Alma baja de una nube sabor salado,
en una noche donde tiemblas con mi dedo
recorriendo tu espalda,
en la oscuridad que tú y yo hemos encendido,
si no soy tu héroe ya no soy nada,
si no vivo a tu lado, ya no vivo. . . 

viernes, 1 de febrero de 2019

Persiguiendo sueños imposibles




Tus ojos mienten,
tu sonrisa es tan artificial,
tu alma sucia sabe donde viajar. . . 

Persiguiendo sueños imposibles,
y tus pupilas se humedecen a través de la noche que no olvidarás jamás,
se escucha "Hotel California" en el callejón sin salida,
con el hambre de tu sexo minuscular,
con el satanismo por bandera, juras no pecar.

Aprende a perdonar tus gestos innombrables,
dentro de una chistera color negro obsesión,
se humedecen los labios invisibles que pronosticaste algún día besar.

Persiguiendo sueños imposibles
quizás esa mirada no responde a conversaciones surrealistas,
fumando algo prohibido, viendo gotear sobre tu silueta
lluvia blanca de final...

Un final que naufraga en tu actitud subliminal,
¿Quién reza sin mirar atrás?
Cuando tu conduces y yo no puedo, no puedo más. . .

miércoles, 30 de enero de 2019

lunes, 28 de enero de 2019

París 1950





La historia transcurre en una ciudad tan fantántisca como París en el año 1950, en un día frío y lluvioso. Decidimos salir de paseo y tomar un aperitivo en uno de esos bares donde muchas veces
se come sin hambre y se bebe sin sed, solamente con la intención de una buena tertulia entre amigos y conocidos. Ella se puso una de esas faldas de blancas con unos bajos bordados a mano y realizados con mimo. Un corsé y una chaqueta entallada. el pelo recogido con un moño alto y no discreto. Entre palabras y palabras nuestra conversación no conducía a nada. Creo que por ambas partes existía una irascibilidad, pero yo, reconozco, siempre intento ser el queda primero en una carrera, sea cual sea el rival, mi forma de ser muchas veces me perjudica, lo sé. Así decidí no hacerle más caso, ignorarla por completo, como se ignoran muchas veces las cosas que carecen de importancia, aunque en este caso, no era así. A ratos hablaba sola y ratos miraba al techo de aquel viejo café, donde las columnas góticas le prestaban más atención que mis propios oídos, mientras ojeaba el diario el Alcázar leyendo y buscando noticias que no me interesaban absolutamente nada. Ella resoplaba cual enfado iba aumentando poco a poco, siendo yo consciente de aquel lamentable e indecente apartamiento psicológico. Arrimó sus labios a mi cara y susurró:

- No he sido mala, no entiendo porqué me maltrata de esta forma el señor.

Mis dudas no existían, pensé en callarme pero por mi forma de ser, no supe callarme. Ciertamente la había estado espiando en casa, viendo como después de ducharse se ponía la ropa interior limpia. Me quité el los anteojos y apoyé mi chistera encima de la mesa, cosí mis labios a su oreja:

- si, has sido mala, porque te despertaste húmeda y te has cambiado la ropa interior, deberías saber como esposa que eres mía, que esas cosas no me gustan, es mas, las odio.

Sin mediar palabra, se levantó y se fue dando un portazo a aquella vieja puerta de madera que crujió de una forma única. Como sabía que camino recorrería para irse a nuestra casa, me desplacé por una calle perpendicular para una vez, cruzar y encontrarme con ella "casualmente". Realmente sabía de su enfado y, normalmente cuando ocurre esto, su cuerpo se excita esperando ser devorado...
Efectivamente, mis cálculos no fallaron y allí a unos 20 metros venía frente a mi, he de reconocer que yo no tenía ni idea de lo que iba a hacer; Sé perfectamente que las cosas improvistas son las mejores, por eso me gusta, me encanta dejar que todo fluya. Nos detuvimos uno en frente del otro a 3 escasos metros, era más de media noche y no había más ruido que algún coche de caballos que vagaba entre la niebla de alguna calle cercana a donde nosotros nos encontrábamos, esperando a ver quien de los dos mediaba palabra, hasta que al final ella se decidió:

- Sabes que no me gusta que ignores por completo y. . . ¿sabes porqué? porque me excita, me excita muchísimo.

Detuve el pensamiento en aquellos ojos sumisos mirando al suelo y con cara de pena, nada me hacía sentirme con más poder, el saber que al final, todo, absolutamente todo, dependía de mi. Me acerqué y rozando su barbilla con mis manos, tímidamente, con el aire que también corría por un callejón que teníamos a un lado, besé sus labios, recorrí su lengua con mi lengua, enseguida supe que estaba excitada, su saliva hablaba de su estado de lujuria y de "Que va a pasar ahora" "Que va a hacer conmigo aquí".
Continué besándola deseando que en ese momento se parara el mundo, era como romper el cóctel del enfado, el estado de excitación por ambas partes, el saber, que por muchas cosas que pasasen, ella era mía y yo era suyo, no necesitábamos nada más. Poco a poco nos fuimos arrimando a la esquina de aquel callejón oscuro, con el suelo cubierto de barro, sin cesar de besarnos. . . Mientras con mis manos, jugué a dar forma a sus pechos perfectos y erguidos, víctimas de aquella noche de sobresaltos y emociones adyacentes.

- Cariño, deja de hacer eso que estamos en la calle y no está bien para una señora como yo, estar así.

Yo, como de costumbre, no hacía caso, sabía que la realidad era otra. Si tuviera en aquel momento un espejo que reflejara nuestros pensamientos, sé que se vería que los dos queríamos más y más y más. Recogí sus manos hacia atrás, besándola cada vez más intensamente, intercalando sus labios con su cuello, esa parte que más que su debilidad, es su inquietud más gloriosa, sé que haciendo eso, sus bragas no tardarían en mojarse mas de lo normal. Deslizé mis manos por su cintura para darle media vuelta, mientras mi respiración acelerada invadía una vez más su cuello. Podía oler su miedo y, a la vez, su tímidos gemidos entremezclados entre las súplicas de que yo fuera a más. Me coloqué perfectamente detrás de ella y bajé su falda hasta descubrir sus bragas empapadas. . .

- ¿No te da vergüenza estar así?

Apenas atinaba a hablar mientras por encima de aquellas bragas encharcadas yo acariciaba su coño una y otra vez. . .

- Es por su culpa, me tiene así desde el momento en el que me fui del bar enfadada.

Antes de que acabara la frase, sin darle tiempo, bajé su ropa interior y la penetré de golpe, sin ningún tipo de piedad. Con su cadera inclinada hacia mi, me quedé parado y empezó a jugar con su culo a follar mi polla ella misma, como siendo ahora, la dueña de aquella situación. Yo lamía como podía su espalda, intercalado mi lengua con sus suspiros que cada vez iban a más. Sin mediar palabra, cosa que no era normal en nuestra forma de entender el sexo, tuvo el orgasmo más exagerado que nadie podía imaginar, noté como resbalaba todo su líquido por mi polla, casi dolorida de la dureza de la situación.

- Dios, como necesitaba esto. . . (Susurró aún con mi polla dentro)


Nos quedamos en esa misma posición, yo quería que aquello no acabase nunca, era el momento perfecto con mi Diosa. Entonces fui yo el que empezó de nuevo a follarla con unas embestidas propias de un lobo hambriento, cuando noté que ella volvía a estar otra vez igual de excitaba saqué mi polla y la puse en su culo que también estaba empapado, dada la situación.

_ Por favor, se lo ruego aquí no me haga eso, no estoy preparada. Aquí no por favor.

Yo oía aquellas palabras pero no las escuchaba, mi excitación en aquel momento pasaba por encima de cualquier cosa. Metí mi polla lentamente en su culo, sin dar tiempo a nada, ni a sus quejas mezcladas entre gemidos intermitentes. Cuando conseguí que todo mi sexo estuviera dentro y entrase una y otra vez, me quedé absorto.

- Señor, no va a creer, pero me está encantando y dudo que aguante mucho sin correrme otra vez.

No podía creer lo que había dicho, noté que al principio estaba muy tensa, imagino que por los nervios y por la situación. Todo aquello cada vez nos gustaba más, era la primera que le follaba el culo y, sorprendentemente estaba sucediendo allí, sin predemitación alguna. Cuando me di cuenta, sin que mi mente ordenara nada, me estaba corriendo dentro de ella, mientras ella hacía lo propio, dejando bajar por sus piernas aquel segundo orgasmo.

jueves, 24 de enero de 2019

Cuestión



Si la vida de dos personas es una mierda y se juntan... 
¿Sus vidas siguen siendo una mierda o mejorarían?

domingo, 20 de enero de 2019

Humor



- Maria, te la voy a meter hasta el fondo.
- Joder Pepe, que poco romántico eres.
- Maria, a la luz de la luna, te la voy a meter hasta el fondo.